Hace un tiempo escribir un post que hablaba de las patentes y como se perfilan las grandes corporaciones en la adquisición y patentación de nuevas funcionalidades, aquí paso a transcribir un artículo editorial de Informativos.ws.
Creo que es hora que vayamos abriendo los ojos y pensemos o tratemos de visualizar para donde apuntas todas estas corps.
EDITORIAL: DURMIENDO CON TU ENEMIGO
Tal vez sea el único que lo esté viendo y nadie quiera darse cuenta, pero en los últimos tiempos estoy asistiendo a diario a un sinfín de noticias relacionadas con la aparentemente absurda manía de Microsoft de patentar todo lo habido y por haber, sin pensar en lo que hay detrás de todo ello.

Esta semana, sin ir más lejos, Microsoft patentaba la lista de tareas en los entornos de desarrollo (patente estadounidense 6.748.582). Y cada día se lee sobre la compra de una nueva patente por parte del gigante de Redmond; algunas tan engañosamente ilógicas que algunos se ríen pensando que han perdido la cabeza. Pongo el ejemplo de la patente del doble clic de ratón. En total, Microsoft acumula ya 4.500 patentes de este tipo.

Hay quien ha descubierto la maniobra de Microsoft, y prestos y raudos, han comenzado a hacer lo mismo. Oracle, la semana pasada, patentaba la creación y actualización de los contenidos de un sitio web, a través de un navegador (patente estadounidense 6.745.238). Los blogs, weblogs y wikis ya pueden echarse a temblar. Network Associates, con la patente 6.732.157, adquiría los derechos sobre diversas técnicas para combatir el spam, como los filtros compuestos o las reglas bayesianas.

¿Pero qué hay detrás de estas maniobras? ¿Qué está ocurriendo para que haya tanta patente? La respuesta es una sola palabra: ¡Linux!

Microsoft es consciente de que el mercado de SOHO es suyo, pero está dispuesto a luchar de cualquier forma para conseguir el sector de los servidores. Por lo pronto ha comenzado un tanteo exponiendo a serios debates, según ellos, la elección de uno u otro sistema operativo, y sus deficiencias de seguridad informática, en algunas ciudades europeas. Pero, claro, se olvidan de invitar a estas tertulias a viejos amigos suyos como representantes de IBM, Novell o Red Hat.

Aparte estas pantomimas tertulianas, el siguiente paso de Microsoft consistirá en denunciar a IBM, Novell y Red Hat por el uso y abuso de alguna de las 4.500 patentes de Microsoft. Baste un ejemplo: ¿KDE y Gnome usan el doble clic de ratón?, pues demanda al canto. Y tienen 4.500 posibilidades de ganar un pleito. Litigios que en la mayor parte de los casos, y dado el coste que tienen estos juicios, llevan a la ruina a muchas empresas. IBM, Novell, Red Hat, y otros más pequeños, ¿podrán soportar el coste de estas querellas? Y lo que es peor, ¿las grandes empresas querrán arriesgarse a sufrir alguna demanda por la infracción de alguna de estas patentes?

No hace falta ser demasiado visionario para ver el futuro. Pero va por ahí. Luego ya se encargarán de esas problemáticas administraciones europeas y asiáticas que están apostando por Linux. Bueno, siempre hay esquiroles como la comunidad de Madrid, gobernada por los fachas de toda la vida, que siguen apostando por Microsoft, sin que los ciudadanos de pie sepamos a qué acuerdo extra oficial se ha llegado para apostar por ello. Argumentan que una migración les costaría muchísimo dinero, pero se olvidan de decir que no es una cuestión de migrar las plataformas existentes, sino de implantar en las nuevas un sistema operativo abierto y con menos costes. Descuidos que tienen estos políticos.

Con lo sencillo que sería que cada uno decidiera abiertamente qué le interesa más, si Linux o Windows, y que cada cual tomara sus decisiones. Pero no, en el mercado de la informática no hay competidores, sino enemigos. Y Microsoft lo adopta como una cruzada personal, donde el único objetivo es derrocar a la parte contraria. Como decía Jacinto Benavente: «Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón».

Carlos Mesa